La FIFA está preocupada por la seguridad de los futbolistas que son contactados por personas que arreglan partidos y advierte que ellos pueden «pagar el precio máximo» por su participación, dijo el martes el jefe de seguridad del organismo, Chris Eaton.
Eaton agregó que la legislación internacional inadecuada e incoherente estaba perjudicando la lucha contra los arreglos.