Un ciclón pasó por el Etihad y arrasó con todo lo que apareció en su camino. El espectacular City de Manuel Pellegrini impresiona. Arrolló al Manchester United y demostró que se avecinan tiempos de cambio en Manchester. Agüero, enorme, lideró el triunfo con un doblete. Touré y Nasri contribuyeron a una goleada que maquilló Rooney con un golazo de falta. Pero Manchester, ahora, es ‘citizen’.
Quizá es demasiado pronto para intuir un cambio de tendencia, pero son demasiados detalles como para pasar por alto que el papel dominante del United ha dado paso a una época de transición en la que el City se postula como claro heredero. La salida de Ferguson, la impresionante plantilla del City o la mano de Pellegrini, que ya empieza a notarse, apuntan a ese cambio de tendencia, al menos si nos dejamos llevar por las sensaciones que ofreció este derbi de Manchester.
El City ha encontrado un estilo, se muestra como un equipo y se apoya, qué duda cabe, en grandes individualidades. El United no anda sobrado en este aspecto precisamente. Sin Van Persie, la capacidad de resolución se limita casi de manera exclusiva a Wayne Rooney. Del otro lado, en cambio, los recursos se multiplican de manera exagerada. El desequilibrio de Agüero encuentra colaboración en la velocidad de Navas, el trabajo de Negredo o las incorporaciones de Touré. Hasta Nasri parece haber despertado para sumarse a la causa.
Con Silva en la grada, el City ofreció una solvencia defensiva sin precedentes y una pegada descomunal. Agüero resolvió una preciosa jugada de Nasri y Kolarov y Touré asestó un golpe psicológico al filo del descanso. Hasta entonces, asedio ‘citizen’ y desbarajuste de los de Moyes, que no termina de colocar sus piezas de la manera más productiva.
Rooney, un oasis en el desierto
Es el caso de su fichaje más sonado. Fellaini retrasa su posición y. más allá de perder llegada, ralentiza las transiciones de un equipo al que le gusta correr. Por no hablar de la distancia entre líneas, visible con nitidez en la galopada de Navas que originó el cuarto tanto. Antes de la jugada del español, que finalizó Nasri, Negredo conectó con Agüero en otro momento de los que rompen anímicamente al rival.
El golazo de Rooney, que le hace pasar a la historia como el máximo artillero de los derbis, fue una anécdota más en un partido que evidenció una época nueva en Manchester. Este City asusta y el United se tambalea con demasiada facilidad. El tiempo confirmará o desmentirá, pero la previsión inicial apunta a un cambio de tendencia en Manchester.
Fuente: marca.com
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Categorías:Actualidad
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