No fue un partido de alto nivel futbolístico como el público esperaba, pero Barcelona logró imponerse 1-0 al Espanyol de Barcelona en el estadio Monumental y coronarse ganador de la Copa Euroamericana.
El encuentro, que sirvió para rendir un homenaje a los toreros por sus 90 años de fundación, fue el último que dirigió el uruguayo Rubén Israel, a quien la directiva decidió no renovar su contrato tras la irregular campaña en las 19 jornadas que ha disputado en el torneo nacional y la eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores.