
Luis Caicedo, zaguero central ecuatoriano, conversó con el periodista Pepe Mera para «Un toque de fútbol» y contó la historia de su vida: su proceso de crecimiento y cómo le dijo NO a los vicios, pese que los tenía a la vuelta de la esquina.
«De mi barrio es Joao Plata, Pichón Quinteros, Gonzalo Plata, Anderson Caicedo, Carlos Castro, Jordan Jaime, Nelson Soliz. Teníamos una selección en ese barrio con todos los que te nombro. Mucho equipo, todos nos conocíamos y somos buenos amigos», comenzó.
Luego, relató: «Yo he vivido muchas cosas. Tengo muchos amigos, unos fallecieron, otros están ahí, o están presos. Los considero aún, a pesar de lo que ellos son, los quiero mucho. Gracias a Dios yo pude mostrar mi talento y salí de ahí. Yo soy de barrio, no es que ando metido en lugares aniñados, no me gusta. Respeto mucho de donde yo salí y la gente me tiene respeto a mí y a mi familia».
«Gracias a Dios nunca consumí drogas. Fui de las personas que estaba parado en las esquinas donde estaban armados y consumían drogas, pero jamás tuve ese vicio o esas ganas de consumir. Hoy me siento tranquilo. Hablo con algunos de mis amigos, preguntando cómo están y algunos me explican lo difícil y el miedo de estar en la cárcel. Porque por esos vicios han caído y en realidad sí están preocupados por sus hijos. Les digo que se apeguen a Dios. Cuando uno se mete en estos vicios, es difícil salir», agregó.
«Yo paso más en mi barrio que en otro lugar. Cuando firmé por IDV, ellos me dijeron que me podían ayudar con una casa para llevar a mi familia, le di esa opción a mi familia, pero ellos no quieren; se sienten felices en el barrio. Entonces yo paso allá. La gente respeta mucho a mi papá. Cuando mi mamá falleció, él se apegó más a Dios y está cerca de predicar, porque está a punto de ser pastor», expresó.
«Mi primer sueldito fue de 100 dólares. 75 eran para mi mamá y yo me quedaba con 25, que eso para mí era bastante plata. Quizás para mi mamá no era mucho, pero siempre quise ayudar en casa. Cuando empecé a ganar 300, con 14 años, le daba 200 a mi mamá y le pedía que por favor ya no trabaje», manifestó ‘Kunty’.
Finalmente, explicó cómo llegó a IDV: «Mi primer contacto fue con el presidente Deller. Al no tener recursos, no viajé al inicio. Pero de lunes a viernes me fui sin permiso, dejé botada la escuela y me fui. Mi mamá me quería hasta matar, pero mi tío la dejó tranquila, le contó que me iba a probar en IDV».
«Estuve un mes en una torre, en el centro de Sangolquí. Ahí vivía. Fue complicado. Ya habían muchos jóvenes, porque muchos no teníamos dónde dormir. Nos metimos a un cuarto donde había de todo. Ahí estaba Juanito Cazares también. Él sacó unos cojines y nos acostamos y nos arropamos. A mi mamá le decía que estaba súper bien, para no preocuparla; pero sí tenía la cabeza de que me quería regresar. Ya cuando me quería ir, llegó Óscar Lara y nos dice que el complejo estaba listo. Todos teníamos cama, TV, internet, buena comida; todo cambió. Pasaron unas 3 semanas más o menos que nos las aguantamos en esa torre. Todo esfuerzo tiene su recompensa», puntualizó.
Sobre el histórico partido de Independiente del Valle contra Boca Juniors en La Bombonera, en 2016.
«Fue uno de los años que enmarqué en la pared de mi casa. Tengo los mejores recuerdos, fueron de los mejores partidos. Enfrenté a grandes jugadores de Sudamérica. Fue lo mejor que me pasó jugar esa Libertadores», expresó el hoy refuerzo de Atlético Huila de Colombia.
«Tuve la oportunidad de hacer gol a Guaraní, en los penales Vs. Pumas, el gol Vs. Boca en La Bombonera; cosa que uno de niño ni por la cabeza se le pasaba. Vivir estas cosas marcan tu vida, tu futuro», agregó.
Si tiene que escoger un partido que lo haya marcado para toda la vida, respondió: «El de Boca, cuando los enfrentamos allá. Cuando llegamos a Argentina, necesitábamos cancha para entrenar. No nos querían prestar para el reconocimiento. Nos tuvieron afuera como una hora sentado afuera. Tuvimos que entrenar en una canchita sintética. No nos la quisieron prestar, que debían arreglarla».
«Al otro día, todos estábamos callados, se venía un partido de otro nivel. Y no habíamos puesto ni música en la previa. El profe Repetto dijo ‘¿y la música?’. Pero seguíamos tensos. Al cambiarnos de ropa, nadie quiso irse a tomar una foto a la cancha. Estábamos tan concentrados en el partido que no pensábamos en nada», sumó.
«Dentro del camerino, eso temblaba como terremoto. Nosotros abajo y la gente arriba en una fiesta. ‘Ha sido verdad que tiembla este estadio’, nos entró esa cagadera. Cuando salimos, me quedé 5 segundos viendo alrededor del estadio. Estaba paralizado. Estaba full ese estadio. León viene de atrás y me empuja, ahí me puse pilas, porque estaba como loco», relató.
Finalmente, resaltó: «Cuando empezó el partido, con solo acordarme de todo lo que nos hicieron ayer, yo me enfoco en hacer el partido de mi vida. Cuando nos hacen el primer gol, me desmoroné. Pero dije ‘cha madre’ y vamos con todo, hice el gol y cambio todo nuestro equipo, parecíamos el Real Madrid, todos corríamos».
«Cuando fuimos al aeropuerto tras ganar a Boca, la gente de River Plate nos felicitaba por el triunfo (2-3). Yo me sentía como que éramos un equipo de Inglaterra», sentenció.
Fuente: studiofutbol.com.ec
…
Categorías:Actualidad
Deja un comentario