
Independiente Rivadavia infló el pecho ante Argentinos Juniors y, después de que el Bicho le levante el 2-0 que había logrado, ganó 5-3 en los penales y conquistó la Copa Argentina 2025 en el Estadio Juan Domingo Perón de Instituto de Córdoba. Es el primer título de la historia para la Lepra de Mendoza y jugará la CONMEBOL Libertadores 2026.
Las primeras dos situaciones claras fueron para Independiente Rivadavia. Inicialmente, Álex Arce y luego Sebastián Villa, alertaron a Argentinos Juniors en Alta Córdoba. La Lepra de Mendoza comenzó mucho mejor que el cuadro de La Paternal.
El equipo que dirige Alfredo Berti lo justificó antes de los 10 minutos. Alejo Osella realizó un buen centro desde el sector derecho, Sergio Romero se pasó de largo y el que la empujó fue Álex Arce, que en su segunda chance anotó el 1-0 en Alta Córdoba.
El Bicho de La Paternal recién comenzó a reaccionar a los 21 minutos. Hernán López Muñoz habilitó a Tomás Molina y el delantero aplicó una buena definición. Pese a eso, fue mejor la tapada de Ezequiel Centurión, que evitó lo que podría haber significado la paridad parcial de la final. El cuadro mendocino respondió con una réplica instantánea, pero Villa no pudo concretar el segundo.
Argentinos Juniors, de menos a más, se fue instalando en el partido. Hernán López Muñoz fue fundamental para que el cuadro de La Paternal cambie la cara. Aunque el Bicho no llegó a declararse dominador total del encuentro, el exjugador de Central Córdoba hizo que la Lepra se quede con una mano por una infracción que le hizo Maximiliano Amarfil. El mediocampista vio la segunda amarilla y dejó a sus compañeros con uno menos.
Pese a que el Bicho concluyó un poco mejor el primer acto respecto a lo mal que lo inicio, no le dio para conseguir la paridad antes de que termine la primera etapa, por lo que todo terminó 1-0 a favor de Independiente Rivadavia. Lo que sí, quedó la promesa de un interesante segundo tiempo.
En el nacimiento del complemento, Argentinos Juniors mostró otra cara. El equipo que conduce Nicolás Diez expuso un cambio de actitud e intentó conseguir el tanto del empate, pero Luciano Gómez interceptó una pelota en la línea que iba directo al arco en el primer minuto desde la reanudación.
Pero cerca de los 20 minutos del ST, llegó el inesperado segundo gol de Independiente Rivadavia. Sebastián Villa le quitó la pelota a Federico Fattori y asistió a Matías Fernández, que corrió en soledad, eludió y definió como crack ante Sergio Romero para el 2-0. Pese al golpazo que propinó la Lepra, el Bicho respondió rápido: sacó de medio y, tras un gran pase-gol de Lautaro Giaccone, Alan Lescano anotó el descuento.
Después de este golpe a golpe, el compromiso empezó a tener aroma a verdadera final. Hubo broncas y empujones entre los jugadores y el cuerpo técnico de Independiente Rivadavia, por lo que Alfredo Berti se fue expulsado y terminó el partido en la tribuna. Con más empuje que fútbol, Argentinos Juniors buscó el tanto del empate: a los 83‘, Tomás Molina lo tuvo abajo del arco, pero se topó con otra gran atajada de Centurión, una de las grandes figuras del cotejo en Alta Córdoba.
En esa intervención, Ezequiel Centurión se lastimó. El golero se mostro muy dolorido y, a un minuto de que se cumplan los 90′ (Nicolás Ramírez añadió 15 minutos), tuvo que dejar el campo de juego. En su lugar entró Gonzalo Marinelli. Además, Osella vio la segunda amarilla y dejó en el epílogo a Independiente Rivadavia con ¡dos jugadores! menos.
A Independiente Rivadavia se le vino la noche entre la lesión de Centurión y la roja a Osella, y lo que se empezó a sentir en el Monumental de Instituto, se dio. En uno de los varios centros que metió Argentinos Juniors al área, llegó el gol del empate. Erik Godoy terminó una jugada con remate al arco que significó el 2-2 en el 97‘. El Bicho trató de meter el tercero y la Lepra aguantó como pudo: la definición se prolongó a los penales.
En la tanda de los tiros desde los 12 pasos, Gómez, Villalba, Retamar, Studer y Villa marcaron para Independiente Rivadavia, mientras que Lescano, López Muñoz y Giaccone hicieron lo propio para el Bicho. El disparo fundamental fue el de Tomás Molina, que no pudo vencer a Gonzalo Marinelli (le pateó dos veces porque en la primera se había adelantado). El exBoca Juniors se hizo cargo del definitivo e Independiente Rivadavia se quedó con la Copa Argentina.
Independiente Rivadavia, que terminó con dos hombres menos por las rojas a Amarfil y Osella y sin Centurión que salió lesionado, realizó una ejemplar campaña en la Copa Argentina y, pese a que Argentinos Juniors le levantó un 2-0, se hizo fuerte en los penales y le bordó su primera estrella al escudo. Además, en 2026 jugará la CONMEBOL Libertadores. Año perfecto para la Lepra de Mendoza.
Fuente: ESPN.com.ar
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Categorías:Actualidad
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