
En el fútbol ecuatoriano, la formación de talentos juveniles sigue marcando una clara diferencia entre los clubes que apuestan por procesos estructurados y aquellos que aún no logran consolidar sus divisiones formativas. Mientras algunos equipos han desarrollado modelos exitosos e incluso mantienen convenios internacionales, otros continúan rezagados en planificación y recursos.
Existen instituciones que han convertido a sus canteras en la base de su estructura deportiva. Independiente del Valle es el ejemplo más destacado, considerado una de las mejores canteras del continente. En la última década, el club ha generado cerca de USD 200 millones a través de la venta de jugadores, porcentajes en negociaciones y otros ingresos. Además, ha nutrido de manera constante a las selecciones nacionales juveniles, tanto masculinas como femeninas, y también a la Tricolor absoluta.
Siguiendo esa línea, Liga Deportiva Universitaria ha dado un giro en su gestión deportiva en los últimos años, fortaleciendo sus divisiones formativas. El club capitalino no solo abastece a su primer plantel con talento propio, sino que también proyecta a sus mejores jugadores hacia el exterior.
Aucas, Orense y Universidad Católica también se posicionan como referentes en el desarrollo de jóvenes futbolistas. Estos clubes han firmado convenios con instituciones internacionales y ofrecen procesos integrales que incluyen formación académica, nutrición, apoyo psicológico, participación en torneos internacionales y facilidades de residencia en sus complejos deportivos.
Sin embargo, no todos los equipos del país siguen este camino. Algunos aún carecen de metodologías claras en sus divisiones menores o han iniciado recientemente procesos de formación. En estos casos, el presupuesto destinado es limitado y las categorías juveniles son vistas más como un gasto que como una inversión a mediano y largo plazo. Incluso, en ciertos clubes no existen sistemas de captación de talentos, lo que reduce significativamente sus posibilidades de crecimiento.
Factores como la falta de continuidad administrativa y la escasa preparación dirigencial también inciden en esta problemática. En algunos casos, los clubes son utilizados como plataformas políticas, dejando de lado el desarrollo deportivo de los juveniles.
Este escenario ha sido aprovechado por equipos del exterior y organizaciones que ven en Ecuador un mercado atractivo. El talento de los futbolistas ecuatorianos es reconocido a nivel mundial por sus condiciones físicas, técnicas y capacidad de adaptación, lo que ha despertado el interés de grupos internacionales.
Entre ellos destaca el Grupo Pachuca, que busca incursionar en el fútbol ecuatoriano, así como iniciativas vinculadas al Atlético de Madrid, que tendrá presencia en la Serie B mediante alianzas locales. Además, clubes y organizaciones de países como España, Estados Unidos y Bélgica ya intervienen en procesos formativos, con el objetivo de captar y proyectar jóvenes talentos hacia otros mercados.
En este contexto, especialistas coinciden en que los clubes ecuatorianos podrían generar mayores ingresos y fortalecer sus estructuras si enfocan su planificación en el desarrollo de sus divisiones juveniles, apostando por un modelo sostenible y competitivo a largo plazo.
Fuente: ecuavisa.com
…
Categorías:Actualidad
Deja un comentario