El genio de Neymar, autor de dos asistencias, condujo a Brasil a la final de la Copa Confederaciones con una victoria difícil contra Uruguay por 2-1, en un partido duro, lleno de faltas y de tensión.
Una individualidad de Neymar propició el rechace que Fred convirtió en el primer tanto brasileño, al filo del descanso, y después sirvió el lanzamiento de esquina que de cabeza transformó Paulinho en el gol de la victoria. Edinson Cavani anotó el gol de Uruguay, selección que pudo haberse puesto por delante en el marcador con un penalti que falló Diego Forlán cuando el partido estaba empate a cero.