Tras un encuentro plagado de incidentes, interrumpido en varias ocasiones y con un final exageradamente retrasado, Montpellier salió airoso del campo del Auxerre (1-2) y logró la primera Liga de Francia de su historia, en detrimento del Paris Saint Germain.
Altercados en la grada del estadio l’Abbé-Deschamps de Auxerre, tras el descanso y a falta de un cuarto de hora, mantuvieron el partido estancado mientras el Paris Saint Germain, en el campo del Lorient, suspiraba por una derrota de su adversario, única vía hacia el título.