El Chelsea se ha impuesto al Bayern en la tanda de penaltis tras un partido frenético en el que la emoción superó por mucho al buen fútbol. Thomas Müller y Didier Drogba marcaron en los minutos finales del tiempo reglamentario y la prórroga, en la que Robben falló una pena máxima, no sirvió para decantar el duelo así que todo se decidió desde los once metros.
Mata falló el primer penalti pero los errores de Olic y Schweinsteiger permitieron que Drogba, autor de la última pena máxima, se coronase como rey de esta Liga de Campeones.