Porto se proclamó campeón de la Liga portuguesa por vigésimo sexta vez en su historia, después de aprovecharse del traspiés de su perseguidor Benfica, que empató a dos ante el Río Ave en la vigésimo octava y antepenúltima jornada.
El triunfo de «los dragones» ante el Marítimo de Funchal (0-2) les puso con 69 puntos, mientras que el empate de los encarnados les dejó con 63 a falta de seis puntos por jugar.