El Monterrey de Walyer Ayoví fracasó en el Mundial de Clubes 2011, con una dolorosa eliminación en los penales de cuartos de final (4-3 tras empate 1-1) ante el campeón japonés, el Kashiwa Reysol, que se ganó el derecho a disputar las semifinales el miércoles frente al Santos brasileño.
El atacante Ryohei Hayashi marcó el penal definitivo, que condenó a los Rayados, donde fallaron sus lanzamientos Luis Pérez y el portero Jonathan Orozco. Los nipones sólo fallaron uno de sus tiros, el de Junyo Tanaka, y sellaron su pase en el partido de este domingo en Toyota.