La FIFA quiere eliminar los partidos internacionales de selecciones que habitualmente se disputan en los meses de febrero y agosto, en una medida que busca aplacar el malestar de los clubes europeos.
El ajuste del calendario internacional para el ciclo 2015-2018 fue anunciado este lunes tras una reunión de diversas personalidades de la comunidad futbolística internacional, cónclave que fue boicoteado por la Asociación de Clubes de Europa.