Está claro que el 16 de julio es una de las fechas más especiales para el fútbol uruguayo. Lo es desde 1950, cuando el Maracaná se silenció por obra y gracia de la Celeste.
Ayer, 16 de julio, los celestes volvieron a silenciar a un local como en 1950 por la Copa del Mundo ó como en 1916, por la Copa América en Argentina, aunque fue por los lanzamientos de tiro penal de nuevo resurgió la garra charrúa.