El arquero de Universidad Católica, Hernán Galíndez, confirmó que la dirigencia adeuda a los futbolistas un dinero por concepto de sueldos, pero descartó de forma rotunda que el plantel vaya a paralizar los entrenamientos o mucho peor no acudir a los partidos del torneo.
“Existen problemas (económicos) como en algunos equipos del Ecuador, pero somos conscientes que Católica es un club distinto ya que no depende de la taquilla, tampoco de los socios, sino de sus auspiciantes. La dirigencia está haciendo los esfuerzos para pagar, pero acá nunca se planteó la idea de no entrenar o mucho menos no jugar”, aseguró el guardameta argentino.