El malestar de los integrantes del Deportivo Quito por la falta de pagos de sueldos contrasta con su buen momento futbolístico, y en especial la fiesta que vivieron los chullas la noche del miércoles pasado, cuando derrotaron 5-1 a Deportivo Cuenca.
Ayer, el plantel retomó los entrenamientos en la Casa de la Selección, donde practica por la clausura temporal del complejo del club en Carcelén, por deudas con el Servicio de Rentas Internas. “Es lo único que nos faltaba”, dijo el técnico argentino Rubén Darío Insúa, quien evidenció el malestar de su plantilla por la difícil situación económica del club.