Con el partido entre el anfitrión Brasil y Croacia mañana desde las 15h00 se dará el puntapié inicial a la XX Copa del Mundo de la FIFA. Tres generaciones, quizás cuatro, y siempre la misma historia: el dolor y la vergüenza de un Brasil incapaz de ganar el Mundial de fútbol en casa cuando lo tenía en sus manos.
A partir de mañana, ese dolor y esa vergüenza dan paso a la esperanza. Fueron demasiados años, 64, y la Copa del Mundo le ofrece al gigante sudamericano una inmejorable posibilidad de revancha, un cierre histórico al ‘Maracanazo’.