Pese a que en el Club Ñañas la convicción era que no había un favorito en la final de la primera Superliga femenina organizada por la FEF, este sábado, el Deportivo Cuenca ratificó que llegaba con esa credencial -por los números cualitativos durante la temporada- y ganó a domicilio en la Casa de la Selección 1-2.
La experiencia de Madelin Riera, Gianinna Lattanzio y Andrea Pesántez, múltiples campeonas nacionales y seleccionadas de Ecuador, fueron determinantes para que el cuadro morlaco se impusiera, y acariciara el trofeo de campeón.