Todo apuntaba hacia ello, y esta tarde, una vez finalizado el plazo que tenía la directiva para cumplirles lo prometido, la plantilla de Deportivo Quito resolvió no volver a entrenar ni jugar, hasta que el alto mando chulla les pague parte de lo que les debe.
“Como jugadores tomamos una decisión que realmente sabemos que no nos puede hacer bien a nosotros ni a la institución, pero en vista de que no ha habido la respuesta de los dirigentes, la decisión del grupo es no volver a jugar hasta que no haya una solución de pago» fue lo que anunció el zaguero Luis Checa.