La selección de fútbol de Ecuador se concentró desde el viernes encerrada bajo siete llaves con la mira en el partido con su par de Colombia de mañana en Quito, por la sexta fecha de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Brasil-2014.
Tras abrir las puertas de su sede desde el pasado domingo, cuando llegó de Buenos Aires cargando la goleada 4-0 que le propinara Argentina un día antes, la «tricolor» se encerró para trabajar con tranquilidad y para definir una alineación que podría tener hasta 4 cambios con relación al juego anterior.