Brasil completó una Copa Confederaciones soñada al golear en la final a España por 3-0 y obtener así el título por cuarta vez en su historia, el tercero de manera consecutiva. Como si fuera poco, la Verdeamarela le cortó a La Roja un invicto de 26 partidos.
Empujado por la carga anímica que significó la emotiva entonación de su himno nacional, los anfitriones salieron decididos a marcarle el terreno al campeón mundial. El premio llegó rápido: tras centro de Hulk, Piqué no pudo rechazar, el balón quedando botando en el área menor y Fred, desde el piso, puso fin a los 304 minutos que llevaba La Roja sin recibir goles.