El recorrido se inicia en la provincia de Esmeraldas. De cantones como San Lorenzo, Quinindé o Atacames salen para Guayaquil o Quito cientos de jugadores de fútbol que aspiran a convertirse en profesionales en equipos de la primera división. El fútbol es una de las mejores oportunidades que les da la vida para salir de la pobreza.
Y si se puede salir cuanto antes es mejor –y muy rentable para los empresarios que los negocian–, por eso el tema de la edad es fundamental.