Sin cumplimiento de ofertas de pago por parte de la Federación Euatoriana de Fútbol, el gremio arbitral vuelve “a levantar la voz de protesta” con el aviso de no presentarse a dirigir los partidos del campeonato nacional, previsto su inicio para la próxima semana.
Luis Muentes, presidente de los árbitros, señaló que la deuda “supera los $ 300.000”, un monto acumulado por facturas ingresadas del año pasado, que cerró también con la presión del gremio para no arbitrar las finales del 2017.