El Bayern Munich se llevó en la definición por penaltis el sueño de la ‘Décima’ Copa de Europa del madridismo, tras un duelo épico convertido en clásico europeo en el que el conjunto alemán demostró por qué es la Bestia Negra del Madrid, que tras ganar 2-1 con doblete de Cristiano Ronaldo, acabó llorando por el fallo en los penales del portugués, Kaká y Ramos.
Era la primera vez en la historia del estadio Santiago Bernabéu que un partido de la Champions acababa en tanda de penales. El madridismo agarrado a la figura de su santo, Casillas, y desolado cuando las dos atajadas de su capitán, que igualaban la definición, acabaron en nada con el disparo a las nubes de Sergio Ramos.