Ya no sorprende en Europa ver clubes de fútbol ‘apadrinados’ por jeques que, a golpe de chequera, buscan meterse en la élite del fútbol y de la economía de un país. PSG es un caso notorio.
Logró hacerse famoso por haber detenido la rebelión encabezada por Espartaco en el año 73 A.C. pero Marco Licinio Craso era reconocido por ser el hombre más rico de Roma en su tiempo. Invertía en política; prestaba dinero a familias influyentes con problemas económicos, compraba favores para terceros, organizaba fiestas y daba suntuosos regalos.