Tras el fracaso en la Copa América-2019 y la salida de su entrenador, el colombiano Hernán Darío Gómez, Ecuador pretende lavar su imagen. Esta vez lo hará de la mano del argentino Jorge Célico, que sometió a la tricolor a una cirugía en la que dejó por fuera a viejos referentes como Luis Antonio Valencia e incluyó a jugadores de la sub-20 que estuvieron bajo su mando y se coronaron campeones del Sudamericano de Chile-2019 (el mayor logro del fútbol ecuatorinao en su historia).
Célico también conquistó con su equipo el tercer lugar del Mundial sub-20 de Polonia-2019 y su pupilo, el volante José Cifuentes, anotó el mejor gol de ese certamen.