Rodrigo Paz, presidente vitalicio de Liga de Quito, ratificó que el grupo del cual es parte dejará este año el manejo del equipo de fútbol de los universitarios, pero dejó en claro que se mantendrán vigilantes para evitar que asuman directivos con intereses particulares.
“Tenemos la obligación de vigilar para que quienes asuman sean personas calificadas, y no caer en situaciones como Deportivo Quito (club que milita en segunda categoría). Que Liga no sea un instrumento de negociaciones para beneficios personales”, apuntó el directivo en la emisora Mach Deportes, y descartó alguna chance de continuar.