Pese a declaraciones respecto a una Tricolor ya eliminada del Mundial, como “contra Argentina se gana porque se gana” (Carlos Villacís, presidente de la FEF), o “a Argentina no le será fácil jugar en la altura” (Edgardo Bauza, extécnico de la Albiceleste), resultados y porcentajes contradicen la condición de factor clave para Ecuador los 2.850 metros de altura.
Gustavo Quinteros acumuló enemigos en Quito al decir que “la altura ya no es ventaja” para la Selección”. Pero hace poco a ese criterio se sumó Antonio Valencia, en una entrevista con la cadena ESPN: “(La altura) es realmente difícil hasta para un ecuatoriano acostumbrado a jugar a casi 3.000 metros en Quito”.