Ecuador, que tuvo un fulminante despegue en las eliminatorias sudamericanas (gano sus cuatro primeros partidos), quedó sudando frío con su derrota ante Brasil y está obligado a “ganar o ganar” a sus tres últimos duros rivales si quiere seguir soñando con el Mundial.
La tricolor del timonel Gustavo Quinteros, que llegó a liderar las posiciones entre la tercera y quinta fechas, ha acumulado solo reveses este año, en que dejó la zona de clasificación, y tras su derrota por 2-0 en Porto Alegre cayó al octavo puesto del clasificatorio regional.