Jaime Ayoví tenía apenas 14 años cuando Ecuador disputó en Corea/Japón 2002 su primera Copa Mundial de la FIFA, pero ya soñaba ser futbolista. El debut fue una derrota contra Italia, aunque el primer recuerdo que le viene a la mente al protagonista de esta historia es, según confiesa a FIFA.com, el segundo partido, ante México. “Todavía tengo presente la emoción tras el gol de Agustín Delgado y la ilusión de ganarlo, pero perdimos. Ese día, sin embargo, me di cuenta realmente de lo lindo que sería estar en su lugar y marcar en un Mundial”.
Hoy Ayoví tiene 24 y es un hombre de convicciones firmes, que no le teme a la palabra fracaso pero cree firmemente que podrá cumplir su deseo en Brasil 2014.