El PSG le dice al Marsella quién manda en Francia

Francia es coto privado para un PSG que es superior al resto. Aunque no sea ninguna novedad, refrendarlo ante el Olympique de Marsella nunca está de más. Con mejor juego de lo que constató el marcador, el campeón se afianza en el liderato tras el triunfo en el clásico, recompensa para un equipo ecléctico. Neymar avanzó al cuadro parisino y una entrada violenta de Gigot al brasileño en el segundo tiempo allanó el camino (1-0).

El Marsella se agarró a un inmenso Pau López para no naufragar ante su gran enemigo. El gerundense se hizo grande en casa de Messi, titular después de recuperarse de sus molestias en el gemelo. El argentino lideró en ataque a un PSG fabuloso en la intención, errático en la finalización. Encomiable en el esfuerzo, se encontró una y otra vez con las intervenciones del arquero de un Marsella superado por las circunstancias.

Con el choque a mar abierto, Pau López fue un bote salvavidas. Messi envió a la madera un libre directo inédito: la barrera, situada a tres niveles distintos y con los diez jugadores del Marsella, no impidió que el argentino estuviera a un palmo de sorprenderles a todos. A base de contragolpes, el PSG arrinconó al cuadro de Igor Tudor, sin más recurso que echar a Alexis Sánchez a inventarse alguna genialidad contra la zaga del campeón.

La vida no siempre es justa. A veces hasta te maltrata. Pero siempre te da una reválida. El PSG, con falta de fortuna, dio con su recompensa tras un acto de generosidad de Mbappé, que localizó a Neymar en el interior del área para que el brasileño, con un toque sutil, colocara un buen remate lejos del alcance del inspirado Pau López. El abrazo entre los dos protagonistas, quien sabe si con tono reconciliador, fue tan buena noticia como el 1-0.

La tendencia del choque cambió ligeramente tras el paso por vestuarios, con un Marsella que dio un paso al frente para ir a por el empate. El PSG, fabuloso a ratos, pecó de falta de eficacia. Un mal duradero. Al Marsella, sin embargo, le salió un enemigo en casa. Gigot, descerebrado, se fue a por Neymar con una entrada temeraria e innecesaria. El árbitro no lo dudó: a la calle. Caliente como acostumbra a ser este partido, los aficionados marselleses fueron vetados en París.

En la rueda de cambios volvió a entrar Messi, a quien hay que tratar con mimo. Hizo un esfuerzo para estar contra el Marsella y completó otro partido notable, pero Galtier comprendió la necesidad de no exponerle más de la cuenta. En el tramo final, el PSG escondió la pelota e intentó negarle cualquier atisbo de protagonismo a su rival, que con inferioridad numérica apenas pudo discutirle el control. No hay nadie que tosa al PSG.

Fuente: MundoDeportivo.com



Categorías:Actualidad

Etiquetas:, , ,

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: