Julian Nagelsmann, el DT más joven del Mundial 2026, busca la recuperación de Alemania

38. Esa edad en la que los futbolistas aún extienden el final de sus carreras es la que tendrá Julian Nagelsmann durante el Mundial 2026El director técnico más joven de la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá, tiene una misión: recuperar el prestigio mundialista de la Selección de Alemania, golpeada por los fracasos en Rusia 2018, cuando como campeona defensora se quedó afuera en la fase de grupos, y Qatar 2022, en el que volvió a despedirse muy temprano sin superar la zona inicial.

En una época en la que la mayoría de los entrenadores mundialistas son veteranos, que ya atravesaron una extensa carrera en clubes o especialistas en dirigir seleccionados, Nagelsmann es una rara avis. Si bien ya lleva diez años como DT principal al máximo nivel y su ascenso fue vertiginoso, su presencia en Die Mannschaft ofrece un aire fresco en la Copa del Mundo.

Discípulo de Thomas Tuchel, admirador de Pep Guardiola y sucesor de Hansi Flick tanto en Bayern Munich como en la Selección, Nagelsmann está indicado como el redentor de una Alemania que no debe ser jamás descartada como candidata al título de un Mundial.

Nagelsmann: del retiro prematuro como jugador al DT sensación de Alemania

No pudo. Lo intentó, pero no hubo caso. Tenía condiciones para llegar a ser futbolista profesional. Tal vez no de los mejores, pero sí un marcador central tiempista, inteligente y con la suficiente técnica para afianzarse en la Bundesliga.

Su carrera como jugador llegó a un abrupto final a los 20 añosNagelsmann no soportó tanto dolor de rodilla a causa de daños en el menisco y los cartílagos. «De haber seguido jugando, con 40 años tendría que llevar una rodilla artificial», aseguró el DT. Y agregó, en una entrevista con Marca: «Creo que lo hubiera podido lograr. Tenía confianza en llegar. Si lo evalúo desde la perspectiva de entrenador, creo que no habría sido un jugador ‘top’, pero tenía suficiente talento para jugar al fútbol profesional. Tuve tantas lesiones que en un momento dado me di cuenta de que no tenía sentido seguir. Debía decidir si tenía sentido seguir machacando mi cuerpo y tomé la decisión de que no lo tenía».

Así, su trayectoria como futbolista terminó prácticamente antes de comenzar, a finales de 2007 cuando formaba parte del FC Augsburg II. Aunque estaba desencantado con el fútbol, asumió el rol de analista de rivales por pedido del entrenador principal del equipo, Thomas Tuchel. «Todavía tenía un contrato vigente en Augsburg. Esa fue una de las razones por las que Tuchel se dirigió a mí. No me dijo ‘Ahora vas a convertirte en entrenador’. Más bien, fue una decisión pragmática», contó Nagelsmann.

Tuchel estaba en lo cierto. En esa primera tarea como miembro de un cuerpo técnico, Nagelsmann demostró su capacidad, compromiso y ojo clínico. Su desarrollo como entrenador fue siempre en la dirección correcta: un joven que incorporaba conocimiento de manera constante.

Dejó la función de ojeador y se fue a 1860 Munich para ser asistente del equipo juvenil, de ahí a cumplir la misma función en Hoffenheim, donde comenzó a subir peldaños.

28. Esa era su edad en 2016, cuando fue nombrado director técnico del equipo profesional de Hoffenheim, el más joven en asumir ese cargo en la historia de la Bundesliga.

La tarea no era para nada sencilla: debía salvar al equipo de un peligroso coqueteo con el descenso, ya que estaba último y a 7 puntos de la salvación. Hoffenheim no solo le escapó a lo que parecía una inexorable pérdida de la categoría en la temporada 2015-2016, sino que a la campaña siguiente finalizó cuarto en la tabla de posiciones y un año más tarde, tercero.

La revolución de Nagelsmann con este pequeño club de un pueblo de solo 3.300 habitantes del sur de Alemania fue impresionante: lo llevó primero a disputar la etapa clasificatoria de la Champions y un año después la fase de grupos del torneo más importante de Europa.

31. Los años que tenía Nagelsmann cuando inició su ciclo como director técnico de RB Leipzig, donde dejó el registro como el DT más joven de la historia de la UEFA Champions League. Fue otro club al que hizo recorrer caminos que ni habían sido soñados: en la temporada 2019-2020 fue tercero en la Bundesliga y accedió a semifinales de la Champions, en las que perdió ante el PSG de Tuchel, y en la 2020-2021, segundo en el torneo local y se quedó en octavos de final de la competición continental.

Como uno de los entrenadores más valorados y deseado por los clubes más poderosos de Europa, Bayern Munich pagó 25 millones de euros por la cláusula de salida de Nagelsmann de RB Leipzig. “El precio del traspaso no me afecta. Nadie vale este dinero, pero yo no puse los términos, son cuestiones del club. Estoy muy motivado para rendir al máximo. No tengo miedo”, dijo el DT que llegaba para reemplazar a un Flick que había ganado todo.

Nagelsmann firmó contrato en Bayern hasta el 30 junio de 2026, aunque no llegó a completar dos temporadas. Se consagró campeón de la Bundesliga y la Supercopa de Alemania en su primera campaña en el club. Repitió el título de la Supercopa en la 2022-2023, pero cuando estaba segundo en la liga y a punto de disputar los cuartos de final de la Champions fue despedido. Problemas con referentes del plantel, filtraciones tácticas en la prensa y fuertes diferencias con la directiva aceleraron su salida. Lo reemplazó Tuchel.

35. Los años que tenía Nagelsmann cuando lo echaron de Bayern. Todavía podría haber sido un jugador veterano del club y no un entrenador con siete temporadas de experiencia.

Táctica y estrategia de Nagelsmann, pero sobre todo competencia

«El 30% del entrenamiento se basa en tácticas, el 70% en competencia social», sentenció Nagelsmann. Y amplió la idea: «Cada jugador se motiva por cosas diferentes y necesita ser tratado en consecuencia. A este nivel, la calidad de los jugadores a tu disposición garantiza el rendimiento dentro de una buena táctica, siempre y cuando el estado psicológico sea el adecuado».

Nagelsmann varió, y aún lo hace, el sistema táctico predilecto a lo largo de su carrera. Es más, cambia mucho durante los partidos.

Innovador, ávido de experimentar con nuevas tecnologías y datos para mejorar su desempeño como entrenador y como el de su equipo. Así es Nagelsmann desde sus inicios en Hoffenheim, donde se hizo instalar una pantalla gigante en la cancha de entrenamiento que utilizaba para corregir el posicionamiento de los jugadores sin necesidad de largas pausas en las prácticas, todas de alta intensidad. Se juega como se entrena. Se juega como se vive.

Salida desde el fondo, rotación de pelota, presión alta, transiciones rápidas, envíos desde las bandas al centroatacante o progresión por el medio sin un nueve de físico dominante. Algunas de las características más visibles de los equipos de Nagelsmann, independientemente de la disposición de los jugadores en el campo.

En la Selección, sobresale la posibilidad de usar a Joshua Kimmich en la mitad de la cancha o como lateral derechoJonathan Tah le da firmeza e inicio de juego como marcador central, Leon Goretzka manda en el mediocampo, Leroy Sané y Florian Wirtz generan daño por las bandas y Nick Woltemade no debe confundir por su tamaño, ya que no es solo un delantero de área sino también de maniobra. Las lesiones de Jamal Musiala y Serge Gnabry representan un problema al que deberá encontrarle solución.

Nagelsmann tiene al equipo en la cabeza: «La cosa está relativamente consolidada. Ya no vamos a experimentar nada más. Con un núcleo fijo, ya no nos fijamos en el estado de forma diario de cada uno, no reaccionamos ante cada pequeño bache. La clave del torneo es esta: 14 o 15 jugadores se reparten el 95 % del tiempo de juego, los demás solo tienen unos minutos, pero deben desempeñar su papel con la máxima intensidad».

El entrenador tiene confianza en su «muy, muy, muy buen plantel», al que, sin embargo, no considera «el mejor del mundo».

Nagelsmann, entre la juventud, el Mundial 2026 y ¿el final de su carrera?

Comenzó muy joven y espera finalizar cuando otros recién se inician en la profesión. «Tengo en mente retirarme a los 45 o 50 años», reveló en el podcast Phrasenmäher. «Estoy firmemente convencido de que esto es lo que quiero hacer, y de que entonces quiero dedicarme a mi verdadera pasión, las montañas, de manera profesional», aseguró el apasionado por el ciclismo.

La gloria mundialista reubicaría a Alemania en el sitio que supo ocupar.

Nagelsmann, rodeado de números y de estrellas, persigue el pico máximo de su ascendente carrera.

39. Serán los años que cumplirá Lionel Messi durante el Mundial 2026, su sexta Copa del Mundo.

41. Los que ya tiene Cristian Ronaldo, que también dirá presente en su sexta cita ecuménica.

38. No está de más recordar que esa es la edad con la que Nagelsmann intentará ser el segundo DT más joven de la historia en levantar la copa más deseada, solamente mayor que Alberto Supicci, quien se consagró a los 31 con Uruguay en 1930.

El de 38 está cargado de ilusiones. Nagelsmann es un líder que manda y espera que sus jugadores lo lleven al éxito.

Fuente: ESPN.com.ec



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