
El entrenador de Uruguay, Marcelo Bielsa, habló en conferencia de prensa en el Estadio Centenario tras la eliminación de la Celeste del Mundial 2026.
EL BALANCE DEL MUNDIAL
«Tengo la obligación de calificar la actuación del equipo dirigido por mí. Esa es una pregunta inevitable, siento que hemos decepcionado a los aficionados, que es una frustración muy grande, que era totalmente imprevisto que nuestra posición final fuera la que fue, difícil de imaginar. Es una caída que nadie puede admitirla o soportarla, especialmente el público, que es el destinatario de lo que nosotros hacemos»
«El fútbol es una cosa que mueve pasiones, emociones, y explicar lo que protagonizamos es una formalidad que, por más sincera que sea la explicación, no puede ser aceptada»
«Mi responsabilidad en lo que ha sucedido es muy clara. Yo no puedo justificar la posición que obtuvimos. Sintéticamente, la gestión que yo hice de los futbolistas con los que contaba no fue suficiente. Hicimos lo máximo, tanto yo como mis compañeros de trabajo y los jugadores, y no alcanzó. Tengo la convicción que si hubiera optado por caminos diferentes a los que opté, no hubieramos cambiado los resultados que obtuvimos».
«El apoyo que yo he recibido tiene que ver con la estructura que la AUF puso al servicio de mi tarea, que fue impecable. La relación con el público la agradezco, siempre la sentí cercana y de apoyo durante el tiempo previo al Mundial, no tengo ninguna situación por la que pueda reclamar, tuve todo lo necesario para que los resultados no fueran los que fueron»
LOS PEDIDOS DE LOS JUGADORES Y LAS REUNIONES DURANTE EL MUNDIAL
«Respecto a cambiar la estrategia contra España, más que lo que yo pueda decir, y digo que eso no sucedió, y si hubiera sucedido no hablaría bien de los jugadores, pero no sucedió. La observación del partido contra España indica que jugamos de acuerdo a mis ideas, que siempre fueron las mismas»
«Existiron reuniones y muchas, durante mucho tiempo, desde aquel partido de Estados Unidos hasta en el Mundial. Los jugadores me plantearon que no entrenaran seprarados, en dos grupos. Ellos saben por que entrenamos separados y esa idea fue valorada y elogiada por ellos mismos, pero cuando ellos me plantearon eso era absurdo que yo insistiera en esa postura. Mi pretensión de hacerlo de esa manera era porque la duración de la práctica es de la mitad del tiempo, y en este contexto, donde entrenábamos con alta temperatura y mucha humedad, era importante. Por otra parte, lo hago para poder ver a todos los jugadores, eso facilita mi capacidad de elección, es difícil ver a 30 jugadores a la vez. Pero acepté ese pedido porque los jugadores querían sentirse cerca y unidos, y si tenían esa necesidad yo tenía que aceptarla, y lo acepté de buena gana por el argumento»
«También hubo un pedido en cuanto a la reducción de los tiempos de las charlas. Yo tengo maneras de explicar, y siempre opté por hacer determinada cantidad de charlas y ellos pretendían que se redujeran, y yo accedí positivamente. Después del partido con Estados Unidos, cuando yo mantuve charlas con distintos grupos de jugadores, ellos hablaron sobre estas cosas y yo asumí un compromiso y consideré esas cosas. Las charlas que yo he dado son charlas colectivas en cuanto al rival a enfrentar, charlas colectivas en las que se explican los trabajos que se van a realizar en el entrenamiento para reducir el tiempo de trabajo, charlas colectivas sobre los partidos anteriores para corregir errores, que siempre creí que eran convenientes. Después hubo una charla con uno de los héroes de la cordillera y una charla de FIFA, todo eso yo lo registré y las charlas nunca eran de más de diez minutos. Lo revisé especialmente, porque cuando hay un pedido del grupo de esta naturaleza, hice muchas consultas y, con el fin de adaptarme a las necesidades de las nuevas generaciones, hicimos instancias más cortas. Todo eso hasta que me pidieron que eso se interrumpiera, y yo eso lo tengo que tomar en cuenta»
«Si a mi los jugadores me dicen que las charlas los saturan, yo lo tengo que tomar en cuenta»
«El dolor de una derrota que lastima el orgullo no se resuelve hablando, sin embargo, trato de explicar algunas cosas que ustedes me preguntan, porque la única obligación que yo siento ahora es no decir nada que no sea cierto. Las cocesiones que hice las hice porque si no hubiera accedido hubiera sido peor. Yo no he sido caprichoso, recibo kilos de información, la resumí lo más que pude, no sirvió, y lo dejamos de lado».
¿QUEDÓ BIEN O MAL TRAS SU SALIDA DE URUGUAY?
«Este cierre es muy doloroso por las ilusiones que yo me hice cuando tomé este proyecto, por lo mal que terminó y por la ilusión que generamos principalmente en los jugadores. ¿Si yo quedé bien o mal? Eso lo evalúo en mi relación con los jugadores, y los jugadores no hicieron nada para que yo no pueda brindarles todo lo que yo puedo darles para que puedan rendir al máximo. En tres años jamás hablé con ningún periodista, salvo en conferencia de prensa, y tampoco recurrí a ningún dirigente para que intermediara o para que trasladara necesidades mías. Solo hablé con los jugadores de forma directa, y esa relación no me permite explicar por que el equipo obtuvo dos puntos sobre nueve y no clasificó a la segunda ronda del Mundial. Si yo quedo bien o mal son cosas que no manejo y sobre lo que no opino»
MUSLERA
«El día previo, Muslera tuvo 38° de fiebre y yo estaba informado. Al otro día, el día del partido, no tenía fiebre y estaba con disposición absoluta para participar del partido. Lo mismo pasó con Federico Viñas, pero Federico Viñas le dijo al Médico que no se sentía en plenitud, que le dolía el cuerpo, pero que estaba apto para jugar. Así y todo, yo consideré que no era conveniente que fuera titular. Nunca me pasó que un jugador me pidiera ser sustituido, y que el motivo para salir del partido fuera el efecto de los errores cometidos en su ánimo, eso habla muy bien de Muslera. Me dijo que estaba tan golpeado por el error que había cometido que prefería dejar de jugar, porque las posibilidades del grupo estaban intactas y que él no estaba en la mejor condición para afrontar el segundo tiempo. Eso me pareció de una generocidad inmensa para el fútbol de hoy en día»
LA RESPUESTA DEL EQUIPO A SU PROPUESTA
«De lo que el grupo debe darle al entrenador, a mí no me faltó nada. La cancha mostró que estábamos lo suficientemente unidos como para correr el 20% más que Arabia, el 30% más que Cabo Verde y el 25% más que España. El esfuerzo por cumplir se muestra prodigandose, y este equipo lo mostró en todo momento. Incluso, Uruguay corrió más en los segundos tiempos que en los primeros, cuando todos los datos suelen marcar lo opuesto. Generamos cinco veces más peligro que Arabia, el doble que Cabo Verde y la misma cantidad que España. Yo no voy a evaluar si fuimos efectivos en ataque o si nos convirtieron goles evitables, porque eso es parte del juego, pero en lo demás, puedo decir que si hablamos de merecimientos, perfectamente puedo explicar que podríamos haber terminado con siete puntos y clasificados»
VALVERDE
«Me dicen que si cambio un jugador al minuto 60 lo expongo, pero eso no se sostiene. El entrenador hace ingresar jugadores porque es parte de sus funciones, no considero que lo haya expuesto. Nunca tuve un problema con Valverde, y nunca hice más concesiones con un jugador como las hice con Valverde. Cuando empezó la Eliminatoria le dije que podía llegar a necesitarlo de lateral, que podía jugar de extremo y que podía jugar en su posición natural de volante interior, y su respuesta fue ‘en el puesto que necesite’. Jugó en posiciones que no eran las ideales en algunos minutos de algunos partidos, pero en el primer partido y en el segundo se acomodó a la posición y jugó mejor de lo que él pensaba, e incluso de la opinión generalizada. No lo expuse, siempre le demostré un enorme respeto a la forma a la que juega al fútbol. Si existe algún conflicto ignoro su origen, porque nunca tuve un problema con Valvede»
«Cuando asumí soñaba con dirigir a Darwin, a Valverde, Araújo, Bentancur, después fui descubriendo a otros grandes jugadores, pero vuelvo a reiterar que el problema fue que no pude gestionar al equipo para hacerlo rendir de la mejor manera»
«Nosotros tuvimos seis problemas, pero ningunas de las consecuencias que generaron esos problemas explican por que Uruguay no clasificó, porque esos problemas, desde mi punto de vista. Problema uno, jugadores que llegaron lesionados, que deben recuperarse y que se prepara menos tiempo, hubo cuatro en esa situación. Jugadores que llegaron lesionados, pero que podían volver después del partido con España, hubo dos casos. Jugadores que se incorporan una semana tarde, porcentaje de minutos en el ultimo semestre, porque no se puede ignorar el estado en el que llega un jugador. Resultados de sus equipos en el último semestre. Eran 12 jugadores afectados y a todos esos problemas le encontramos soluciones, pero no fue suficiente».
Fuente: ESPN.com.ec
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Categorías:Actualidad
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