A la Argentina de Lionel Messi solo le queda tomar altura el martes en el estadio Olímpico Atahualpa de Quito y vencer a Ecuador para no quedar fuera de un Mundial por primera vez desde México-1970.
La albiceleste, dos veces monarca mundial (1978 y 1986), está obligada a triunfar sobre los 2.850 metros de la capital ecuatoriana para exhalar un suspiro de alivio y suplicar que otros resultados le ayuden para sellar pasaporte de manera directa a Rusia-2018. El repechaje como quinto de Sudamérica, contra Nueva Zelanda, prolongará su agonía.